RECICLAJE, UN TRABAJO DIGNO


De piel morena, con una mirada feliz, ojos pequeños, rayados, pero muy despiertos, Faustino Antonio Parra, con 57 años de edad, habla acerca de su vida como reciclador y cómo este oficio le ha traído de alguna manera estabilidad económica a pesar de lo que muchos piensan.

Antes de ser reciclador don Faustino fue conductor, manejó un camión de Apartadó a Barranquilla con Plátano, después manejó un bus en Coonorte a Caucasia, Montelíbano, hasta que llegó al mundo del reciclaje, hace 30 años.
Don Faustino ha mantenido su familia conformada por tres hijos, dos mujeres y un hombre, a través del oficio del reciclaje incluso hasta después de que su esposa muriera hace 20 años, dejando a sus hijos aún pequeños.

Es equívoca la idea que algunos tienen de que con el reciclaje se pasan necesidades, puesto que según don Faustino: “El que recicle, no vamos a decir que se muere de hambre, porque el reciclaje da la comida, que no le dé a usted pa’ guardar, pero que la comida y para la ropita si se la consigue uno, entonces yo no me quejo del reciclaje y más con el apoyo que ya tenemos con el acopio de la Alcaldía y (la precooperativa de recicladores de Medellín) Recimed”.

El acopio es una cartonería donde compran todo el material reciclable que recogen los recuperadores y les dan una garantía y es que del material que ellos les vendan a los acopios les dan el 5% más, lo anterior contribuye a que estas personas mejoren aún más su situación económica.

El programa que viene desarrollando la Secretaría del Medio Ambiente con los recicladores le ha cambiado la vida a don Faustino porque diariamente él con lo que reciclaba se conseguía tres mil o cuatro mil pesos al día pero “lo que hace que yo estoy en el acopio número dos y con Recimed, me va un poquitico mejor porque al menos ya se consigue uno 15,20,25, 30 mil pesos, no diario pero si tiene uno días de conseguirse 15,20,25 mil, pesos”.

Don Faustino hace recolección de reciclaje en Belén una vez cada ocho días, exactamente en la 72 con la 30 (sector de Metroplús), también en Junín por el lado de los centros comerciales tiene un puesto que es para trabajar todos los días. 

Las campañas que ha venido realizando la Alcaldía a través de la Secretaría del Medio Ambiente en el tema del reciclaje de las basuras ha valido la pena puesto que don Faustino considera que la ciudadanía está más educada; aunque señaló que “sí no hubiera tanto desorden con el gamín que es el que coge las bolsas a romperlas y a dejar todos esos regueros, la ciudad estuviera muy cambiada”.

Sin embargo los recicladores tienen otro problema y es que espacio público a veces no los deja trabajar porque no saben dónde meter sus carretas cuando van a Guayaquil a cambiar objetos que pueden ser mejor vendidos allá; “llega uno allá juagaíto en sudor y eso es, haber pilas, salga, vaya alzando la carreta, no dejan trabajar”.

Por: Laura López Alzate

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